Crónicas



Otra vez, otro año más, la leyenda negra de la Real Sociedad con la Copa se hizo más grande aún ayer.
Un temible segunda se cruzó en el camino de las ilusiones realistas, se cruzó en camino del #aurrerakopan y ni siquiera conseguir el 1-0 antes de la primera media hora, enchufó a los de Montanier que se adelantaron gracias  a un gol en fuera de juego de Griezmann y que no habían merecido.

El Córdoba no dio más de lo esperado, fue un equipo correcto, jugó muy junto pero limitado con el balón en los pies, lo que no impidió que ayer se llevara un más que merecido empate. Como sucediera el viernes con Mendilibar, ayer Berges le ganó la partida a Montanier y la Real no estuvo cómoda casi en ningún momento del partido.

Montanier optó por Zubikarai en lugar de un Claudio Bravo que ha jugado dos partidos tras su lesión y no ha recibido ningún gol. Le pudo salir peor, pero estaba complicado. El meta ondarrutarra tuvo dos buenas manos en el tramo inicial de la segunda parte pero completó un partido nefasto y cantó en el segundo gol. 

Con Zubikarai jugaron Estrada, Mikel, Iñigo y Cote en defensa. Pardo e Illarra coparon el doble pivote con Zurutuza de media punta, Chory  y Griezmann en las bandas y Agirretxe como un islote arriba. No parece mal once o no lo era hace un mes, pero ayer sí. No se entiende que se diga que se va a por todas y salga el portero suplente, dos jugadores salidos de una lesión y un delantero que no marca desde agosto.

Los primeros diez minutos fueron un combate nulo. Nada pasó en Anoeta hasta que en el minuto 21 Rubén Pardo destapó el tarro de las esencias. El de Rincón de Soto sirvió un pase de cine a Griezmann que controló, se puso bien el esférico y batió a Mikel Saizar con un buen zurdazo. Corría el minuto 21 y el sueño parecía posible, no por méritos, pero sí por el resultado.

Con poco más, la Real encerró al Córdoba después del gol. Chory Castro pudo marcar en una ocasión que acabó con un disparo de Pardo a las nubes, Griezmann repetir de cabeza y Agirretxe tuvo la llave de la eliminatoria. En una ocasión de esas que no se pueden fallar, el 9 realista se llenó de balón y falló una clara ocasión teniendo a Zurutuza y Griezmann en mejor posición. Tampoco pudo Chory Castro hacer el gol en su segunda ocasión de la tarde. El charrúa se plantó delante de Saizar que sacó un pie milagroso ante el zurdazo del 18 realista.

Al descanso, el 1-0 era lo mejor del partido. Un equipo sin alma había conseguido adelantarse por lo que con el esperado despertar, no parecía tarea imposible hacerle el segundo gol a un club de la Liga Adelante. Montanier movió pronto el banquillo y cometió un nuevo error al dar entrada a Xabi Prieto por Zurutuza. El 'colorado' no debió jugar porque no está fresco, está falto de ritmo, mientras que Prieto habría sido entendible que saliera para jugar en banda y abrir el campo, pero no para jugar en el centro como jugó. El primer cambio debió ser Vela, el realista más enchufado últimamente. 

Pardo tuvo la primera de la segunda parte. Un buen centro de Estrada, casi el único, lo controló mal Griezmann pero le quedó en inmejorable posición al riojano cuyo disparo despejó con problemas Saizar a córner.
La siguiente ocasión también nació de las botas de Pardo. Un balón perdido por él le quedó a Dubarbier que sin dudarlo disparó a la portería de Zubikarai que esta vez sí, despejó con una notable parada después de varios errores en el primer tiempo. 

Corría el minuto 65 cuando el Córdoba puso los dos pies en la siguiente eliminatoria. De una falta que no era se colgó un balón al área que acabó dentro después de que Kiko Olivas lo rematara. Resulta curioso ver cómo un equipo de la Liga Adelante te marca a balón parado mientras tú eres incapaz de sacar petróleo de ese tipo de jugadas. Será que ellos las entrenan.

El gol, al igual que el de Griezmann, no debió subir al marcador. Parece imposible que el linier no viera cómo un jugador del Córdoba estaba en fuera de juego por tres metros -o más- y que influyó decisivamente en la jugada al chocarse con Mikel González y no llegar el arrasatearra a despejar.

Con este tanto, la Real se rompió. Zubikarai cometió un error imperdonable sólo cinco minutos después y dio inicio a la jugada de la debacle. Un balón largo del Córdoba, una salida suicida del meta, un mal despeje y la contra montada. Tres jugadores del equipo andaluz se plantaron en el área y Dubarbier fusiló -por el palo corto- a Zubikarai.

El 1-2 que mostraba el marcador cayó como una losa en la afición donostiarra. Con la eliminatoria 1-4 y menos de veinte minutos por disputarse, la afición volvió a demostrar su enfado con Montanier y pidió en repetidas ocasiones su dimisión, algo que parece que no llegará. 

Vela salió a falta de trece minutos a pesar de que iban a jugar los mejores e íbamos a ir por la eliminatoria desde el principio y nada más salir casi marca de chilena. Agirretxe volvió a marcar después de una larga sequía. Una buena subida de Estrada, pase de la muerte y el '9' realista sólo tuvo que empujar el balón a la red.

Un empate estéril a la par que sonrojante. Una nueva debacle en copa, una nueva muestra de que la afición ni quiere ni aguanta ni soporta a Montanier un día más. Pero da igual, después de todas las heridas, la de ayer sólo es una más. Los jugadores nos prometieron entrega y sacrificio por las redes sociales y se podría decir que nos volvieron a fallar. Porque si el equipo sale con hambre, ayer le mete tres al Córdoba antes del descanso, que no eran el Brasil del 70 precisamente. 

Montanier cometió varios errores. Quiso marcar los tres goles cuando lo más importante era no recibir ninguno. No se entiende que sentara a Bravo cuando el chileno no necesita descanso porque acaba de salir de una lesión. No se entiende que juegue con Zubikarai cuando demostró lo que demostró cuando fue titular. Con la regla de tres de que la Copa para el suplente, ¿Por qué no jugó en Córdoba Royo?
Volvió a equivocarse en el once. Sacó a Griezmann y Zurutuza de titulares de nuevo cuando los dos están faltos de ritmo competitivo. El 'colorado' jugó solo 49 minutos pero sobraron 30 desde que evidenció, igual que el viernes, que no está para jugar más de quince minutos. 

Griezmann fue el mejor en la primera parte pero acabó fundido y debió ser sustituido. Claro que fue cambiado Illarra, el único jugador de campo que sabe seguro que no jugará en Valencia por estar sancionado. Si es por descanso, mal. Si es por decisión técnica el cambio, peor aún, porque Montanier rompió el partido y el cambio debió ser Vela por Estrada y jugársela con Prieto de lateral derecho, algo que ya hizo el año pasado en uno de sus famoso ataques de entrenador. 

La Real ha jugado dos partidos contra un equipo de la Liga Adelante y no le ha ganado ninguno. Ha disputado tres partidos seguidos en casa y sólo ha ganado uno. ¿dónde está el famoso salto de calidad? No lo veo por ningún lado y que Aperribay mantenga a Montanier marcará para siempre ya su mandato. Siempre será el presidente que renovó a Griezmann y a Illarra...pero también el que hizo lo mismo con Markel y Elus y mantuvo a Montanier. Ayer me acordé hasta de Loren, sin su ojo clínico, Montanier seguiría en un Valenciennes que es sexto en la Ligue 1 a seis puntos del líder...y que estaría duodécimo de seguir el Guardiola Francés con ellos. 

Emery está libre, Montanier no debe seguir. Blanco y en botella leche. Se especuló ayer con que Kodro cogiera el equipo hasta final de temporada y tampoco está el técnico del Sanse como para coger al primer equipo ya que llevan un mes sin conocer la victoria los potrillos.

¿Qué debemos hacer? Que el día del Getafe, sábado a las 16.00 horas, Anoeta responda a las múltiples humillaciones de estos jugadores. Porque Pardo tenía razón, nos debían una...y nos la seguirán debiendo para siempre. 


La Real dejó escapar una magnífica oportunidad para encadenar tres partidos consecutivos ganando al empatar frente a un serio Osasuna que marcó el ritmo y consiguió que se jugara a lo que quería Mendilibar, un juego trabado con muchas faltas en el que los finos jugadores realistas se perdieron desde bien pronto.

Philippe Montanier volvió a hacer de las suyas. Porque igual que hay una máxima que dice que no hay que hacer cambios con un córner en contra, hay otra que dice que no hay que cambiar lo que funciona y él cambió. Porque él lo vale, porque cuatro días entre partido y partido son pocos para recuperar. Pero claro, ni siquiera por esas hizo un cambio en el minuto 50, cosas de Montanier.

El técnico galo dio entrada de golpe a Zurutuza y Griezmann -salidos de una reciente lesión- en lugar de Chory y Rubén Pardo. El charrúa, que cuajó un gran partido frente al Rayo fue suplente ayer y el de Rincón que fue el mejor del partido del lunes también. No escribiré nada más de Pardo, su tema cansa, técnicamente es el mejor jugador de la plantilla pero Montanier está empeñado en amargarle la existencia. El lunes sale, da dos asistencias -más una que no valió por exceso de vista de Mateu- y le sienta. El galo confundió dar frescura al equipo con Zurutuza y Griezmann que no habían jugado las últimas fechas, con quitarle ritmo metiendo a dos jugadores carentes de ritmo competitivo. Además, Zurutuza jugó más de una hora y Antoine todo el partido.

Bravo estuvo bajo palos con Carlos Martínez, Mikel, Iñigo y De la Bella en defensa. Illarra y Zurutuza llevaron las riendas del equipo con Vela y Prieto en bandas, Griezmann de media punta y un más que combativo Ifrán en punta de ataque. 

Mendilibar tenía las bajas de Puñal y Nino a lo que había que sumar que no podía contar con Joseba Llorente por contrato y salió con Andrés bajo palos, Damiá, Arribas, Flaño y Nano en la línea de cuatro, Raoul Loé y Oier en un rocoso doble pivote, Armenteros, Cejudo y Sisi en tres cuartos y Kike Sola adelantado.

La primera ocasión clara fue de la Real. La primera y casi la única más bien. Un gran servicio desde la derecha de Carlos Martínez lo remató en plancha Vela pero se topó con Andrés Fernández que volvió a cuajar una gran actuación en Anoeta como el año pasado. Antes de esa y sin tiempo para sentarse, Osasuna había llegado a la meta de Bravo. Los rojillos sacaron de centro y fueron directos a las inmediaciones del meta chileno.

La primera parte estuvo marcada por las constantes faltas señaladas por Velasco Carballo. El árbitro madrileño sacó seis amarillas en 43 minutos. Tres para cada equipo, algo sorprendente sabiendo que Osasuna es un equipo mil veces más leñero que el de Montanier. Claro que algunas amarillas se quedaron en el tintero. Kike Sola vio una que no mereció y un minuto después no vio una que sí mereció, Damía entró fuerte y por detrás a Ifrán, Velasco dejó la ley de la ventaja y luego nada y por último Cejudo. El extremo osasunista se tiró de mala manera en una salida de Bravo al que, para más inri, le dejó los tacos. Debió ser amarilla para él y pidió penalti. 

Nada más comenzar la segunda parte tuvo la suya Ifrán. El delantero de Cerro Chato fue el mejor realista con su movilidad y estuvo muy peleón aunque está peleado con el gol, algo que no le ocurrió el año pasado en los pocos minutos que tuvo.
Un balón de Griezmann desde la derecha lo peinó Prieto para Ifrán que pisó área y vio cómo su disparo se cruzó en exceso. De haber tocado en la bota de Andrés habría ido para dentro. 

El partido entró en un aburrimiento constante hasta que a Montanier le dio por meter a Pardo. No es que el de Rincón cuajara su mejor partido pero en veinte minutos que tuvo, fue de lo mejor. Cogió un balón en su campo y con ese guante que tiene en el pie dejó solo a Chory frente a Andrés. La alocada salida del meta murciano asustó a un Chory que debió picarle el balón de cabeza por arriba pero que se asustó.

Ifrán volvió a tenerla tras un soberbio pase de Illarramendi, pero su derechazo se fue alto mientras Chory le pedía la bola en el corazón del área. 

Osasuna tuvo la suya con un disparo de Lamah que Bravo sacó con apuros y la última también fue para el equipo local con un balón al que no llegó Agirretxe por poco en el área pequeña.

La Real sigue novena a dos puntos del sexto, puesto que ocuparía a estas horas de haber ganado ayer ante un Osasuna que sigue penúltimo clasificado. 




La Real Sociedad fue una apisonadora ayer en Anoeta. Los de Philippe Montanier cuajaron un partido casi perfecto y le hicieron cuatro a un Rayo que pudo salir de Anoeta con una derrota sonrojante.

Philippe Montanier apostó por el mismo once que maravilló en Málaga y la apuesta le dio la razón al galo igual que nos la dio a todos los que llevamos casi un año pidiendo que Illarra y Pardo deben ser quienes lleven las riendas del equipo. 

Sin tiempo para que los vomitorios de Anoeta se vaciaran, Diego Ifrán, que fue titular en Anoeta un año después, ya había adelantado al equipo local pero Mateu cobró un protagonismo que no debe y que siempre le gusta tener anulando el gol por una inexistente mano. Además, el de Cerro Chato vio la tarjeta amarilla. En directo pareció mano, el linier que estaba de frente no pitó nada pero Mateu, peor colocado que su asistente, decidió pitar la infracción. La mala decisión de Mateu hizo que hoy no se esté hablando de una asistencia de Pardo que fue simplemente sublime, como casi todo lo que hace el de Rincón. 

La siguiente llegada realista no estuvo exenta de polémica. Un zurdazo tremendo de Chory Castro lo desvió con la mano Gálvez que se tiró al suelo medio muerto como si le hubiera dado en la cara. El teatro le salió de cine al central rayista ya que Mateu pitó córner. A pesar de ser un penalty bastante claro, Chory no lo pidió con insistencia. 

Un par de cabalgadas de Leo Baptistao fueron lo único destacable de un Rayo más que atascado durante gran parte del partido. 

Se llegó al minuto 30 con el doble rosco en el marcador pero entonces apareció Vela. El extremo azteca apareció en el minuto ocho para dejar atrás a dos defensores y provocarle la amarilla a Casado y no volvió a mostrarse hasta el 32 cuando recogió un remate fallido de Ifrán para hacer el 1-0 en el área pequeña. 
Poco después, la el propio delantero mexicano batió de nuevo a Cobeño. 

Un despeje del Rayo que cortó Illlaramendi, el que no sabía destruir el fútbol del rival, se lo sirvió a Pardo. El de Rincón, totalmente solo, amagó y asistió a Vela a quien había dejado solo con el amago. Vela no se puso nervioso y lanzó un zurdazo imparable al segundo palo. 

El festival ofensivo txuri urdin pudo dejar más goles antes del descanso. Una volea sensacional de Pardo hizo a Cobeño esforzarse a fondo para sacar el balón. De haber entrado, el disparo de Pardo habría sido el gol de la Liga. El córner derivó en otro lanzamiento de esquina en el que Iñigo estuvo a punto de hacer el tercero de cabeza. El remate del central vizcaino lo sacó Cobeño como pudo y el remate a bocajarro de Carlos Martínez llegó sin fuerzas a las manos del meta madrileño. 

Ifrán se sumó a la fiesta. Faltaba el gol de Cerro Chato después de que Mateu le robara el protagonismo, estaba con una ambición especial. Rompió a Tito con un regate de tacón y su zurdazo no se le metió a Cobeño por el palo corto de milagro. El efecto óptico hizo creer que el balón había entrado tras pararla el meta del Rayo. 

Jémez quiso cambiar el sino del partido desde el vestuario. Delibasic, que volvía a la que fue su casa aunque nadie le aplaudió, entró en lugar de Casado y el Rayo volvió a defender con tres, algo que le salió fatal en Valladolid (6-1). 

Piti tuvo la primera con un derechazo que se fue por muy poco. Un tiro lejano de Javi Fuego fue la antesala al tercero. Una contra bien llevada por la banda derecha por Prieto y acompañada por Vela , Mikel González e Ifrán fue el tercero. El servicio de Vela lo remató como pudo Ifrán y lo remachó en línea de gol el central realista al más puro estilo Piqué o Naybet. 

Con 3-0 y una relajación normal en estos casos, llegó un error de De la Bella que pudo costar caro. Una pérdida del catalán en ataque acabó con Delibasic rematando en el área pequeña ante Bravo. De la Bella no bajó, Chory tuvo que cerrar como pudo y la gran jugada de Lass quedó en nada por la situación adelantada del delantero montenegrino. 

El Rayo defendía con tres y eso conlleva sus riesgos. Pardo campaba a sus anchas en tres cuartos de campo y Vela, que es muy listo, sin tocar el balón, fue clave en el gol. Sabiendo que a Labaka no le ganaría por arriba, el azteca amagó con ir al salto y el central azpeitiarra no pudo despejar bien. El balón le quedó a Pardo que, con la clase y el temple de los grandes, asistió a Chory Castro para que fusilara a Cobeño e hiciera su segundo gol de la temporada.

La Real pudo hacer el quinto. Incluso a pesar de los cambios de Montanier que ni con un 4-0 se salvó de los gritos de la afición. El cambio de Markel por Ifrán hizo que los cánticos, aunque menores que hace dos semanas, también se escucharan en el estadio. 

Hubo tiempo para que Markel marcara su primer gol como profesional pero su tiro se fue al larguero a pesar de no tener casi oposición y tirar dentro del área pequeña. El mediocampista realista se desequilibró al tirar a puerta y el balón se elevó en exceso. Habría sido la guinda, la manita. 

La Real durmió ayer a tres puntos de los puestos europeos. Noveno tras dos victorias consecutivas y con la sensación de que jugando así y, sobre todo, con estos, los resultados llegarán solos y que Europa no se va a escapar. Si el viernes se gana a Osasuna, penúltimo clasificado con once goles a favor en doce partidos, el equipo de Montanier dormirá en puestos de Europa League por primera vez en la temporada. 

Mateu el protagonista

Le teníamos como a un nublado y con razón. No habían transcurrido cien segundos de partido cuando ya perjudicó gravemente a la Real. El árbitro que no vio el gol de Vela en San Mamés anuló un gol legal a Ifrán en la primera jugada y después no vio la mano de Gálvez. Sea dentro o fuera del área, era mano y el central rayista ya tenía una tarjeta. 

Nunca sale bien parado de sus arbitrajes con la Real y ayer volvió a ser protagonista. La Real metió cuatro, Cobeño sacó una mano espectacular a Iñigo Martínez, se le anuló un gol legal y no se le dio un penalti por manos. Así sí. 



Philippe Montanier se plantó en La Rosaleda con la soga al cuello y su rival favorito en frente. El año pasado, dos goles de Vela e Ifrán -a cada cual más espectacular- le sirvieron al galo para mantener su puesto en el partido frente al Málaga y tras lo de ayer a ver quién le convence a Aperribay de que no debe seguir.

La Real se la jugaba y completó el mejor partido de la temporada y el mejor desde hace mucho tiempo. Con un Illarramendi estelar al mando de las operaciones y bien apoyado por Rubén Pardo, el equipo realista ganó en La Rosaleda a un equipo que entre semana empató con el Milán en San Siro. 

El once de Montanier planteaba dudas en cuanto a la presión de los cuatro de arriba. Chory, Prieto, Vela e Ifrán coincidieron en el once titular por primera vez y se vaciaron. Chory robó un balón en el primer minuto, se lo dio a su amigo Ifrán y el charrúa asistió a Vela que hizo el 0-1. No había transcurrido un minuto y la Real ya ganaba a un equipo de Champions.

Zubikarai estaba baja palos, Carlos Martínez, Mikel, Iñigo y De la Bella en defensa. Illarra y Pardo ocupaban el doble pivote como hacía tiempo que muchos veníamos pidiendo, Prieto, Vela y Chory se intercambiaron constantemente los papeles en la línea de mediapunta y extremos y arriba Ifrán que cuajó un notable partido a pesar de no marcar. 

Pellegrini fue todavía más ofensivo que Montanier y alineó a Willy bajo palos, Gámez, Onyewu, Weligton y Sergio Sánchez en defensa. Toulalan estuvo solo en la sala de máquinas con Portillo, Isco, Joaquín y Eliseu en una marcada línea de cuatro por detrás del 'Conejo' Saviola que jugó de nueve arriba.

La primera jugada de peligro la protagonizaron sólo tres jugadores. Tres zurdos. Chory robó. Ifrán recibió y la puso al área...y Vela la metió dentro. No había transcurrido el primer minuto entero y la Real ya ganaba, algo que colaboró decisivamente para que el equipo de Montanier tuviera calma. Después, "sólo" tuvo que mantener al Málaga alejado de la meta de Zubikarai.

Tuvo un par de acercamientos el equipo donostiarra pero fue el Málaga el que consiguió marcar. Antes del empate, un córner a favor del Málaga le sirvió a la Real para crear peligro. Un balón en largo que mantuvo Ifrán entre cuatro defensores pare ceder a Vela, que lanzó muy desviado.

Cerca del descanso llegó el gol malagueño. Una jugada por la banda derecha en la que Joaquín se fue como quiso de De la Bella provocó un córner que evidenció los problemas del equipo en el balón parado. Primero fue Carlos Martínez el que no acertó a despejar, después De la Bella el que fue incapaz de ponerse entre Saviola y la portería y se limitó a meter tímidamente la pierna. El 'Conejo' hizo el 1-1 en el minuto 37 gracias a la pasividad defensiva.

Poco después otro balón en el área le quedó a Isco que se encontró con Zubikarai que despejó bien un balón peligroso. Se llegó al descanso con el empate y Pellegrini movió ficha desde el vestuario. Ante la superioridad manifiesta de los txuri urdin en el mediocampo, el técnico chileno optó por dar entrada a Manuel Iturra en lugar de Gámez. Sergio Sánchez pasó a la derecha, Eliseu al lateral izquierda y el chileno se puso en el doble pivote con Jérémy Toulalan. 

Nada más comenzar los segundos cuarenta y cinco minutos, Eñaut Zubikarai se llevó el primer susto. Un disparo desde la frontal que rebotó en Mikel e Iñigo que habían salido a taponar hizo un extraño y por el efecto óptico pareció colarse por encima del meta ondarrutarra pero lo paró con tranquilidad. 

Con el Málaga partido, una jugada de los cuatro de arriba sirvió para desnivelar el marcador. Prieto condujo el balón, abrió a la izquierda donde recibió Vela que se la cedió a Ifrán. El de Cerro Chato pretendió devolverle la pared al azteca pero el balón lo cortó como pudo Onyewu. Ese como pudo se convirtió en una asistencia a un Xabi Prieto que volvió a demostrar que tiene horchata en las venas para sentar a Willy Caballero y hacer el 1-2 con Welligton bajo palos.

Con el 1-2 llegó el momento de Zubikarai. El meta vizcaíno no sufrió durante prácticamente todo el partido y con el 1-2 tuvo que emplearse a fondo para detener un disparo de Isco. En una parada poco habitual, Zubikarai detuvo con los pies en vez de lanzándose con las manos, un disparo de la estrella malaguista. 

La Real siguió tirando contras con peligro. Vela y Chory Castro fueron un auténtico quebradero de cabeza para Sergio Sánchez y Cote, cuando salió, tuvo un disparo al larguero y una ocasión inmejorable cerca del área que falló por estar lejos de su sitio, en el extremo derecho.

Ifrán lo intentó de falta lejana antes de ser sustituido por Agirretxe y al final, Estrada jugó los últimos segundos por un Pardo exhausto que cuajó un partido perfecto. ¿Quién dijo que no podía jugar con Illarramendi?

La Real se hizo con tres puntos vitales para salir de unos puestos de descenso en los que le había metido la victoria del Granada en el Villamarín. Con 4 puntos de 6 posibles en las dos últimas salidas, es vital convertir Anoeta en un fortín de cara a las visitas consecutivas de Rayo y Osasuna, que vencieron ayer a Celta y Espanyol respectivamente. 

Por culpa o como consecuencia de las bajas, Montanier puso sobre el verde un once con más calidad que nunca y respondieron con el mejor partido del año. Illarra estuvo sensacional al corte demostrando que no es necesario jugar con un destructor a su lado, que él puede destruir y crear a la vez. Lo demostró en un campo complicado como La Rosaleda y ante un rival importante. 




Algunos defenderán que es mala suerte, que ayer el Espanyol pudo salir goleado de Anoeta pero los datos son objetivos, no permiten segundas lecturas y dicen que la Real ha perdido siete de sus once primeros partidos de la temporada. Uno de ellos contra un Segunda que ayer ganó al colista de la categoría de plata por 1-0 en el minuto 87.

Philippe Montanier no debe seguir un día más. La gente no le quiere, Aperribay no confía en él por mucho que diga y sus alineaciones parecen una tomadura de pelo.
Ayer, el Guardiola francés alineó un once con una temible banda derecha formada por Carlos Martínez y Estrada. Cuando ya habíamos olvidado lo bochornoso que fue ver al 22 realista de extremo el año pasado, el técnico galo vino a recordarnos que nunca debemos dar nada por supuesto.

Ante la baja de Griezmann, el mejor realista de lo que va de curso, la lógica hacía pensar que Rubén Pardo sería titular. El de Rincón de Soto, el mejor realista en Córdoba según los allí presentes, debía ser titular pero no contamos con que Montanier, que es el que decide pero no el que más sabe, tenía que dar la nota. Porque no se puede tildar de otra manera su once de ayer. Quiso dar la nota, y la dio bien. 

Xabi Prieto que jugó de mediapunta y volvió a pasar desapercibido, fue el encargado de llevar el peligro de la Real a balón parado. El capitán blanquiazul peinó un buen servicio de Vela que desvió como pudo Cristian Álvarez. 

Carlos Vela, que fue el mejor a pesar de no estar bien, fue el siguiente en probar al técnico argentino. El delantero mexicano, que no marca en jugada desde que lo hiciera el año pasado frente al Atlético de Madrid, volvió a pecar de individualista y por su culpa la mejor ocasión del primer equipo quedó en nada al pasar a Agirretxe -en fuera de juego- en lugar de a Estrada, habilitado y que se quedaba sólo ante Cristian.

La ocasión más clara del equipo realista vino a balón parado. Un córner servido por Carlos Vela lo remató Agirretxe a la cepa del palo. El remate del '9' realista con Cristian ya batido, lo sacó Sergio García con el cuerpo. Uno de los pocos centros buenos de De la Bella en lo que va de temporada tampoco encontró portería tras rematarlo el propio Agirretxe que también tuvo la siguiente ocasión al disparar cruzado tras un pase peinado de Xabi Prieto después de un saque en largo de Zubikarai. 

Poco antes del descanso, Eñaut Zubikarai tuvo que salir a pies de Sergio García para llegar al descanso con el doble rosco. Una jugada ensayada del equipo perico desnudó a la defensa local y dejó al delantero catalán solo delante de un Eñaut que hizo una gran parada. Fue la ocasión más clara de la primera parte. 

Al igual que sucediera en Valladolid, un remate lejano de la Real se pudo convertir en el gol del año... y se quedó en una gran estirada del meta rival. Esta vez fue Illarramendi quien remató de volea un despeje de la defensa españolista. Su espectacular disparó cayó en picado y a punto estuvo de sorprender a Cristian Álvarez. 

Vela, Agirretxe e Iñigo Martínez trataron de romper el empate en la primera parte pero no lo lograron. El azteca tiró de lejos en lugar de buscar un compañero mejor situado, Agirretxe remató con poca fuerza un buen centro de Estrada e Iñigo Martínez remató solo de cabeza pero muy centrado.

Se veía venir que el Espanyol no perdonaría en la primera que tuviera como así fue. El que perdona lo paga y más un equipo con la mala suerte de la Real. Un córner servido por Verdú le sirvió a Colotto para marcar un gol que vale mucho. El claro error de Chory Castro al no abandonar el primer palo a tiempo habilitó a Colotto para marcar a placer el que es su primer gol como jugador perico.

La grada explotó

Tras el gol de Colotto, los diez últimos minutos sirvieron para demostrar sin ningún género de dudas que la gente está cansada, que ya no aguanta a Montanier y que le quiere fuera. Los gritos pidiendo su dimisión fueron claros, nítidos y deberían ser suficiente motivo para regalarle el finiquito a un entrenador que además dijo que prefería hablar de fútbol antes que de los gritos. ¿Qué fútbol Montanier?

Más allá de que la Real mereciera la victoria por llegadas al área, por ocasiones el partido bien pudo acabar en un empate con goles. Los datos dicen que la Real sólo ha ganado cuatro partidos de once y que de esas siete derrotas, sólo dos han llegado frente a los llamados grandes como son el Barcelona y el Atlético de Madrid. El salto de calidad lejos de llegar, parece más lejano que en junio. 

Montanier no contento con echar por la borda la mejor generación de la Real el año pasado, va camino de hacer mediocre el mejor equipo de la Real en los últimos veinte años. No es descabellado afirmar que esta plantilla, por banquillo, variables y demás, es mejor que la que consiguió el subcampeonato pero claro, aquella nave iba pilotada por un francés que sabía de fútbol y sabía lo que quería.

Cuando Martín Lasarte subió a la Real apeló al sentimiento de unión de la afición realista. El año pasado esa unión se resquebrajó entre los que no aguantaban al galo y los que querían darle tiempo. A día de hoy la unión es más patente que hace un año , todos estamos en contra de Montanier. Bueno todos no. Hay algunos empeñados en defender lo indefendible, que Montanier no tiene culpa. 

Alguna culpa debe tener Montanier de que vayamos cuartos por la cola. De que llevemos diez puntos en otras tantas jornadas y de que ayer, nos ganara el penúltimo de la fila. Sólo nos separa un punto de los puestos de descenso y no ganamos desde el derby. Después de aquel partidazo, derrotas en Sevilla y Córdoba, empate en Valladolid y derrotas en casa frente al Atlético y el Espanyol. 

No creo en la suerte. La suerte se busca y este equipo no sabe hacerlo. No sabe a qué juega y es lógico. No juegan los mejores, algunos juegan fuera de posición y el técnico carece de los conocimientos necesarios para cambiar el rumbo del partido una vez empezado. 



Una Real sin carácter dejó escapar a un Valladolid que logró empatar dos veces el marcador. El equipo de Montanier dispuso de más ocasiones en los últimos diez minutos que en los ochenta anteriores.

El técnico galo sorprendió antes de empezar el partido al dejar fuera de la convocatoria a Dani Estrada que lo había jugado absolutamente todo hasta la fecha. El lateral zarautztarra dejó su sitio a Carlos Martínez que fue el mejor durante el primer tramo del partido al imprimir su intensidad habitual. 
Chory Castro fue la novedad en el once inicial sentando a un Xabi Prieto que jugó su peor partido del año al salir desde el banquillo.

El charrúa fue el encargado de llevar la primera ocasión de peligro a la portería que defendía Dani Hernández. Su zurdazo dentro del área se fue desviado a pesar de que fue una clara ocasión. Illarramendi fue el siguiente al probar suerte en una falta lateral que se le fue muy por arriba.

Ebert fue el primer vallisoletano en probar a Zubikarai en un tiro lejano que el meta ondarrutarra despejó sin problemas. Javi Guerra no acertó con la portería en una llegada por el flanco izquierdo. El propio Ebert volvió a intentar con un derechazo desde la frontal que desvió con más apuros Eñaut. El lateral teutón fue un quebradero de cabeza para De la Bella que volvió a demostrar que cada extremo decente le vuelve loco. 

Poco después de la media hora Chory Castro volvió a probar fortuna pero Rukavina mandó su disparo por la línea de fondo. El charrúa lanzó el córner y Griezmann fue el más listo dentro del área al aprovechar un balón suelto en el área para hacer el 0-1.

Antes del descanso Ebert volvió a probar fortuna y esta vez no falló. El disparo lejano del extremo alemán se coló cerca del palo haciendo inútil la estirada de un Zubikarai que pudo hacer más.

El paso por los vestuarios despertó a una somnolienta Real y Griezmann se topó con el larguero tras un pase atrás de Vela desde la línea de cal. El servicio del zurdo de Macon se estrelló contra el travesaño de la meta de Dani Hernández. El galo adelantó a los realistas con un zurdazo lejano ante el que nada pudo hacer el meta local.

Tras marcar el segundo la Real volvió a encerrarse como es habitual. El empate del Valladolid se veía venir hasta que Óscar lo materializó de cabeza ante la salida de Zubikarai y el desajuste defensivo entre Carlos Martínez y Mikel González. 

El tramo final del partido pudo decantar el partido para cualquier lado. Los locales llegaban con suma facilidad hasta el borde del área mientras que los de Montanier dispusieron de buenas ocasiones mediante una falta de Pardo, una vaselina de Iñigo Martínez que se fue por poco y, sobre todo, con un misil tierra-aire de José Ángel desde más allá de la medular que Dani Hernández sacó in extremis.

Llega el primer punto a domicilio pero la sensación de empate con sabor a derrota fue evidente. Una Real sin corazón debió ganar el partido y dejó escapar dos puntos frente a un rival netamente inferior. Philippe Montanier volvió a errar en la lectura del partido al no darse cuenta de la necesidad que tenía el equipo de Pardo en la medular y al no dar entrada a Ifrán en lugar de un agotado Agirretxe. Que el equipo meta el culo atrás puede no ser su culpa pero cuando tantas y tantas veces mandas mensajes derrotistas y haces cambios defensivos, el equipo asimila el mensaje de inferioridad fuera de casa. 



La Real Sociedad pudo ganar, mereció empatar y acabó perdiendo su partido frente al Atlético. Cierto es que la forma de la derrota es para que uno esté orgulloso del equipo. Llegaba un conjunto en plena forma, puede que el conjunto más en forma de toda Europa y sólo un zarpazo del Tigre Falcao en el 90' pudo derrotar a la Real en su fortín.

Claro está que no se puede pasar por alto la nefasta actuación de Ayza Gámez, también su mala actitud con los realistas porque puede ser mejor o peor, puede ver o no ver las claras manos de Gabi, pero sus gritos a Griezmann por pedir una tarjeta para Suárez después de dar tres patadas a destiempo, reflejan una chulería inaceptable. Si el galo le hubiera contestado así, estaríamos esperando a ver su sanción porque evidentemente habría sido expulsado.

Montanier sacó el once esperado que no el mejorZubikarai volvió a ser titular por tercer partido consecutivo con Estrada, Mikel, Iñigo y De la Bella por delante. Bergara e Illarramendi ocuparon el doble pivote con Prieto en la derecha y Vela Griezmann cambiándose constantemente entre el centro y la banda izquierda. Arriba jugó Agirretxe que tuvo más movilidad de la habitual y estuvo muy acertado generando fútbol para sus compañeros aunque no creó peligro.

Simeone tampoco sorprendió a nadie con su once. Courtois estuvo bajo palos acompañado por Juanfran, Miranda, Godín , Filipe, Gabi, Mario, Adrián, Raúl García, Koke y 'El Tigre' Falcao.

Nada más comenzar el partido tuvo la Real la primera con un zurdazo de Griezmann que desvió el meta belga. El de Macon, en el ojo del huracán tras su salida durante la concentración con Francia sub. 21, completó una muy buena primera parte. 

En el primer córner del Atlético, los colchoneros pidieron penalti por partida doble. Falcao fue objeto de un clarísimo agarrón de Bergara aunque también es cierto que el colombiano también utilizó las manos y que esos penaltis nunca se pitan. El pelotazo en la cara que sufrió Xabi Prieto también fue pedido como penalti pero no hubo nada.

Carlos Vela, negado ante el gol desde la primera jornada, tuvo la siguiente con un disparo desde la frontal. El azteca no está y no sabemos cuándo esperarle y lo cierto es que desquicia mucho lo que falla y lo que se juega habiendo compañeros en mejor posición.

Courtois tuvo que sacar una mano providencial a un centro tan malo de De la Bella que casi se cuela. El lateral catalán no se cansó de subir...ni de centrar mal y ya cansa ver que lleva ocho partidos sin apenas centros destacables. Urge que Cote sea titular. 

Los últimos quince minutos de la primera mitad fueron los mejores del equipo de Montanier. El Atlético defendió como pudo y sólo se llegó al descanso con el doble rosco por culpa de Ayza Gámez. 

Una clarísima falta de Mario Suárez al borde del área fue la jugada que desquició a Anoeta. El pivote colchonero arrolló a Vela sin opción de llegar al balón pero Ayza no quiso sacarle una tarjeta que era clara. Aunque más claro resultó el penalti posterior. Illarra lanzó fatalmente una falta peligrosa y el rechace le llegó a Griezmann que sin pensárselo dos veces lanzó con la derecha hacia portería. Puede que Courtois llegara a parar el balón, nunca lo sabremos porque Gabi hizo una sensacional parada con las dos manos desplegadas. El árbitro valenciano, en posición inmejorable, no quiso pitar el penalti y pitó el final de la primera parte. 

No sabemos qué paso en el descanso, pero el partido cambió. Uno se imagina la charla de Simeone y por otro lado la de Montanier y entiende más o menos porque unos salieron a morder y los otros a verlas venir. Los colchoneros salieron a por la victoria y nada más empezar un cabezazo de Miranda a la salida de un córner fue el aviso. Después llegó un derechazo de Koke que volvía de un fuera de juego kilométrico y que despejó como pudo Zubikarai. El rechace le quedó a Falcao que no encontró portería. 

Griezmann tuvo la primera de la segunda parte al recibir un balón de Vela y dejar en el sitio a Miranda con un sutil movimiento. El disparo del galo llegó manso a las manos de Courtois y poco después llegó el momento de Zubikarai. El meta ondarrutarra comenzó nervioso, fallaba con el pie en los balones largos pero se asentó y se entonó en la segunda parte. Una buena parada a disparo del 'CebollaRodríguez fue la primera, una parada antológica a remate de Mikel en propia puerta fue la más espectacular.

Después llegó el de Vela. Como ya pasara en Sevilla, el '11' realista se quedó solo delante del meta rival...y como pasó en Heliópolis también, falló inexplicablemente. Está lento, falto de chispa, y sus errores han costado puntos. Uno o tres en Sevilla porque falló dos manos a manos y puede que ayer otros tres ya que corría el minuto 82 cuando encaró a Courtois. 

Claro que Montanier tampoco escapa de esta. El técnico galo volvió a errar en la lectura del partido. Con el equipo totalmente partido en la segunda mitad, dio entrada al Chory por Prieto. El charrúa que debería ser titular antes que Vela no lo hizo mal en ataque, pero no defiende ni la mitad que el capitán realista y eso se notó con el Atlético casi volcado. Bergara e Illarramendi se quedaron como únicos pivotes con Vela, Chory, Agirretxe y Griezmann en ataque y el resultado fue nefasto, la derrota se veía venir.

Tardó demasiado en dar entrada a Pardo que debió ser el primer cambio, aunque por Vela no por Agirretxe. El '9' acabó fundido y tenía que ser sustituido sí o sí, pero el de Cancún debió irse al banquillo antes y por Agirretxe, debió, debe y deberá entrar casi siempre Ifrán. Entró Pardo que escuchó un sonoro olé con un pase de banda a banda hecho al pie.

Ifrán entró tarde y con el equipo muerto. El gol del Atlético se veía venir y llegó tras un nuevo error de Ayza. La falta de Illarramendi fue evidente. El árbitro dejó seguir y al señalar la falta decidió que 'El Tigre' la lanzara al borde del área donde se tiró 'El Cebolla' no donde Illarra comenzó el agarrón y de donde debió tirar.

Montanier llegó ayer a su partido número 50 con la Real y suma 22 derrotas, un porcentaje demasiado alto, inaceptable por el número y por la forma en la que han llegado algunas.

Si algo se puede decir bien alto y bien claro, por si no estaba claro antes del partido en lo clasificatorio, es que en Euskadi manda la Real. El equipo txuri urdin se cenó a los leones con una sensacional segunda parte.



La Real Sociedad se impuso con claridad en un derby que pudo terminar con un resultado de escándalo de no ser por el gran partido de Iraizoz.

Llegaba la Real por delante, el Athletic buscaba una victoria que le catapultara, algo que ocurrió el año pasado, pero los de Bielsa nunca estuvieron aunque crearon peligro a balón parado.

Montanier optó por su 4-3-3 con Zubikarai bajo palos, Estrada, Mikel, Iñigo y De la Bella en defensa. Markel ejercía de pivote destructor con Illarramendi y Zurutuza de volantes, Griezmann con su habitual libertad, Prieto al otro lado e Imanol Agirretxe en punta.

Bielsa ponía sobre el verde el once esperado. Iraizoz, Iraola, Gurpegi, Amorebieta y Castillo en defensa, De Marcos, Iturraspe, Muniain, Susaeta e Isma López en la medular, justo por detrás de Aritz Aduriz. El delantero donostiarra no tuvo más que una ocasión muy desviada y un testarazo que se le fue por arriba.

Griezmann comenzó entonado y las tres primeras ocasiones realistas fueron suyas mientras que Susaeta tuvo la primera del Athletic con una clara ocasión que mandó lejos del palo de la meta de Zubikarai. El galo de Macon lo intentó nada más empezar pero su zurdazo llegó manso a las manos de Iraizoz, también de falta y por último con un derechazo tras un gran recorte a Amorebieta que también encontró los puños del meta navarro.

Hubo tiempo para la polémica en la primera parte. Sendas manos de Castillo y Prieto fueron reclamadas como penalti aunque ninguna de ellas parecía suficiente para pitar los once metros. Ambos tenían la mano muy pegada al cuerpo.

Los últimos quince minutos de la primera parte fueron los de dominio más claro de la Real. A las contadas ocasiones de Griezmann se sumó un tremendo zurdazo de Illarramendi que sacó Iraizoz con problemas.

Se llegó al descanso con un 0-0 que mereció romper la Real. Tras el descanso no hubo cambios, ni en los jugadores ni en la dinámica. El Athletic volvió a cometer errores de bulto intentando sacar el balón jugado dando pie a buenas jugadas del conjunto local. Poco antes la había tenido Agirretxe. El delantero usurbildarra no llegó por poco a un gran centro de Prieto que cumplió con nota en su partido 300 con la camiseta txuri urdin.

No pudo ser Illarramendi el que hiciera el primero tras una jugada espectacular en la que regateó a todo aquel rojiblanco que le salía al corte. El '8' realista se coló hasta la cocina pero Iraola llegó de manera providencial a cortar el gol que ya celebraba la grada.

La Real cocinaba el gol mientras el Athletic seguía sin encontrarse. Las entradas de San José e Ibai no le dieron el resultado deseado al 'Loco' Bielsa. El técnico rosarino no pudo hacer nada para evitar que el equipo donostiarra plasmara en el luminoso la superioridad que demostraba sobre el césped. Fue Griezmann, el mejor del partido el encargado de marcar el primero de la noche. Su derechazo mordido no lo pudo sacar ningún defensa y se convirtió en el primero en el minuto 62. 

Entró Llorente por Castillo y sin tiempo para que el riojano se asentara llegó la expulsión de AmorebietaEl central venezolano había visto la amarilla por un guantazo a Agirretxe y vio la segunda al tapar un disparo de Prieto con la mano. 

Vela hizo el segundo desde los once metros con una calma que habría firmado Xabi Prieto desde el punto fatídico. Hacía tiempo que el capitán realista no lanzaba un penalti estando en el campo. Su fiabilidad y su condición de realista de cuna le hacía merecedor de lanzar el penalti pero Vela lo cogió y Vela lo metió, ¿Qué más da quién lo meta?

No hubo tiempo para mucho más. La Real dominó y no sufrió lo más mínimo. No hubo ni siquiera ocasiones para el Athletic. Zubikarai tuvo un derby soñado y si existiera algún pero al partido realista, sería el no hacer el tercero. Pudo ser una goleada de escándalo, debió serlo y se echó un poco en falta el buscar el tercero con uno más, con más insistencia. Varias contras claras acabaron en jugadas sin peligro de una Real que firma el pleno en el inicio liguero en casa. Nueve de nueve y algo más de calma para Montanier y su entorno.





La Real Sociedad se hizo con una importante victoria frente al Zaragoza gracias a los goles de Iñigo Martínez y Carlos Vela.

Los de Montanier buscaron su cara buena después de un mal partido en Mallorca pero lo cierto es que siguieron la misma línea de fútbol. El técnico galo tuvo la decencia de no hacer debutar a los "canteranos" que llevó convocado aunque volvió a caer en los mismos errores de siempre.

El Zaragoza domino de manera estéril durante la primera parte aunque sólo contó con una ocasión, un buen derechazo de Postiga que sacó Bravo. El equipo local tardó en llegar con peligro a la meta de Roberto y las primeras paradas del portero fueron a un centro desviado de De la Bella y a una clarísima ocasión que falló Griezmann teniendo a Agirretxe a puerta vacía. El zurdazo del galo lo detuvo bien Roberto en una buena acción de reflejos.

Tras cuarenta y cinco minutos tristes a más no poder, el equipo realista tampoco encontró su fútbol en la segunda parte. Un testarazo de Iñigo dio ventaja al equipo realista al poco de comenzar la segunda parte. El certero testarazo del central vizcaíno fue el regreso soñado para él. Se aprovechó de un centro medido de Vela al corazón del área.

El delantero azteca fue el mejor jugador de un equipo plano y carente de fútbol. Por su insistencia llegó el segundo gol. Un balón colgado de Estrada y peinado por Zurutuza le llegó a Vela que luchó hasta entrar en el área y ser derribado por un Paredes que cometió un penalti de infantiles. 

El propio Vela se encargó de hacer el segundo y de finiquitar el partido. Tras el segundo de la Real ya no hubo partido. 

El Zaragoza volvió a dominar el balón pero sin crear peligro cerca de la meta de Bravo. Ifrán pudo hacer el tercero pero no conectó con Griezmann y el galo también pudo hacerlo tras un gran pase de pecho del charrúa. 

Sin fútbol, hubo tiempo para que Montanier le pusiera la guinda al pastel. Primero entró Ros por Zurutuza, algo normal, pero después entró José Ángel, el lateral cedido por la Roma, en el puesto de Agirretxe, delantero centro. El técnico galo sigue empeñado en situar a 'Cote' de interior, aunque todos sabemos que es lateral. 

Por último, sacó a Ifrán cinco minutos. Cinco minutos en sustitución de un Vela que estaba fundido desde el 2-0. El delantero charrúa salió enfadado con el mundo y estuvo a punto de hacer el 3-0 y asistió a Griezmann dos veces para que el galo pudiera marcar aunque el marcador no se movió. No parece de recibo que faltando Chory y Prieto y con el cansancio que evidenciaron Agirretxe y Vela, el de Cerro Chato sólo saliera cinco minutos.



La Real volvió a demostrar su peor cara ayer en Mallorca y cayó con justicia ante un Mallorca que hizo bueno el gol del ex realista Víctor, que ya marcó el año pasado en la visita txuri urdin.

Montanier sorprendió a todos dando entrada en el once a Pardo en lugar de Griezmann y los primeros veinte minutos del equipo fueron esperanzadores. Nada más comenzar Agirretxe falló en boca de gol un centro de Vela que fue lo único destacable del partido del azteca.

Un despeje de Agirretxe en un córner estuvo a punto de cazarlo el propio Vela, pero su falta de velocidad respecto al año pasado es un hecho y la Real le necesita. En otra jugada, una buena conducción del mexicano no la pudo culminar con un pase entre líneas para dejar solo a Imanol. No está fino el mexicano, pero no es el único.

Poco a poco, el equipo de Joaquín Caparros fue ganándole el partido a la Real. Antes del descanso, el central Conceiçao, que debutaba ayer y que no sabemos si tiene una pata de palo o si es Beckenbauer, pudo hacer el 1-0 por la fragilidad defensiva de Ansotegi a la salida de un córner. Si preocupa la preparación física del equipo, no es menos preocupante el agujero defendiendo el balón parado. Incluso en las internadas por las bandas de los extremos bermellones, los centros siempre encontraban rematador, algo muy preocupante.

Casadesús tuvo otra pero su derechazo se fue alto. Un mal control con el pecho de Bergara fue el inicio de una jugada que pudo acabar en gol perfectamente.

Si la primera parte la Real empezó encerrando al Mallorca, todo lo contrario ocurrió en la segunda. El equipo de Montanier salió con la caraja de siempre, dando la sensación de que el 0-0 valía y defendiéndose como podía.  Nada más empezar, un balón colgado por Javi Márquez lo tuvo que despejar con el pecho Bravo saliendo a los pies de Nunes y Pereira en el área pequeña.

Mientras la Real se defendía como gato panza arriba, Agirretxe se creó sus dos ocasiones. Primero un lanzamiento desde medio campo y después, tras un buen control, con un zurdazo que detuvo sin problemas Aouate. 

Víctor y Márquez lo intentaron desde fuera, igual que Pereira que lanzó un misil que pareció colarse en la meta de Bravo, pero que se fue por muy poco. Todo eran avisos hasta que llegó lo esperado, el gol del Mallorca.

Tuvo que ser el propio Víctor Casadesús el que lo hiciera. El ex delantero txuri urdin lo celebró con rabia y no es de extrañar ya que, perfectamente, pudo ser esa rabia su dedicatoria a todos aquellos que lo llamaron vago cuando vino a subir a la Real.

Antes había entrado Griezmann por un Vela que pedía el cambio desde el descanso y con el gol, Montanier quemó las naves dando entrada a Ifrán y José Ángel por Pardo e Illarra respectivamente.

Y evidentemente la Real las tuvo. Con el 1-0 y Pardo en el campo llegó la más clara. La única jugada trenzada de todo el partido. De la Bella abrió a Griezmann que vio el desmarque y devolvió la pared al catalán. Lo mismo que hizo Pardo, con un toque sutil, dejando solo al lateral para dar el pase de la muerte...pase que dio mal.

De la Bella pisó el área y fue incapaz de levantar la cabeza para ceder a Prieto que se había retrasado y mandó el balón al bulto, donde lógicamente, apareció Aouate. El rechace del meta israelí le cayó a Prieto que vio cómo Antonio López despejaba su disparo. Después pitaron fuera de juego de Agirretxe.

Ifrán la tuvo en una falta y Griezmann con un zurdazo franco que se fue muy alto pero la Real, a pesar del acelerón final, no mereció empatar. Pudo merecer un gol, pero es que el Mallorca había merecido un par antes.

Tras tres semanas, hemos visto que los realistas se desinflan con el tiempo y no podemos hacer nada más que apuntar a Montanier y a su preparación física. La falta de actitud de los jugadores ayer tampoco se va de rositas y es que el baño de la segunda parte de un Mallorca que durmió líder, nunca es aceptable. Nos saca cuatro puntos un equuipo que de calidad está dos peldaños por debajo del nuestro.




Una Real superior se impuso a un Celta peleón que acabó encerrando al conjunto local.

Philippe Montanier apostó prácticamente por el mismo once que salió al Camp Nou la semana pasada. Vela y Agirretxe sentaron a Chory y a Elustondo mientras que Griezmann, que estuvo pletórico, retrasó su posición a la medular donostiarra.

Paco Herrera por su parte, apostó por un 4-5-1 dando entrada al recién llegado Krohn Dehli por el flanco izquierdo del ataque vigués.
Los primeros minutos fueron un vendaval txuriurdin. El equipo de Montanier mereció irse por delante al descanso y es que Agirretxe, Griezmann y Ansotegi pudieron adelantar a los de Montanier.

Nada más empezar, Agirretxe dispuso de la primera al no conseguir rematar en el área pequeña un servicio desde la izquierda. El de Usurbil volvió a tenerla con un testarazo que se estrelló en el palo. El rechace llegó a Ansotegi cuyo disparo se estrelló en el larguero de un Javi Varas que no se creía que siguiera manteniendo la puerta a cero.

Antoine Griezmann dibujó un gran desmarque que encontró Vela con un sutil zurdazo. El joven de Maçon estrelló en el palo un buen zurdazo y el balón que le llegó a Agirretxe se encontró con un defensa. Hubo tiempo antes del descanso para que el Celta pidiera un penalti en el área de Bravo.

Todo cambió en el descanso. La Real, que había enamorado en los diez primeros minutos de la primera parte, se durmió en los cinco que siguieron al descanso y al despertarse ya perdía 0-1.

Primero fue Iago Aspas el que avisó. Un balón muerto llegó al delantero del Celta de las botas de un Illarramendi que se había chocado con Mikel González. El meta chileno desvió con el pie izquierdo el 0-1 pero nada pudo hacer en la siguiente.
Un gran balón de De Lucas a Aspas lo bajó el '10' y se lo cedió a un De Lucas que fusiló a Bravo. Sin tiempo para enterarse del partido, la Real ya perdía 0-1.

Ni siquiera despertó con el gol y el empate -llegado cuatro minutos después- llegó sin que el equipo local lo mereciera. Imanol Agirretxe aprovechó una buena asistencia de Griezmann para empatar con un zurdazo cruzado. El francés de la Real llevó la bola por la frontal del área y toda la defensa salió a él.

Poco después, con el equipo más entonado. El propio Agirretxe certificó la remontada con un gol de pillo. Un balón bien luchado por Vela lo mandó el azteca al corazón del área y la indecisión de la zaga celeste hizo que Agirretxe -el más listo del área- lo empujará para hacer el 2-1.

Para entonces ya había salido Pardo. Montanier nos dijo el lunes en una entrevista en Teledonosti, que los que pedíamos al de Rincón de Soto era porque no le habíamos visto jugar. Pues bien, amigo francés, ahora que nos has dejado verle, tengo más razones para pedirte que le pongas.

Se ofreció, mordió, movió el balón con criterio y fue el más listo intentando irse al córner a perder tiempo. Una jugada que inició él pudo ser el 3-1. Tras luchar el balón en dos lances -uno yendo al suelo incluido- su centro lo remató Agirretxe que vio como una buena parada de Varas le privaba del hattrick.
El meta vigués tuvo otra meritoria actuación ante un cabezazo de Griezmann a bocajarro. El de Maçon aprovechó una dejada de Prieto pero se encontró con Varas.

Los celestes también tuvieron las suyas y Bravo -una vez más- salvó al equipo en los últimos minutos con sus buenas decisiones. Con Chory en el campo de refresco, la Real se liberó algo de la presión con el balón en los pies y pisó el área de Varas de nuevo.

Con la entrada de Elustondo por Agirretxe, Montanier casi tira abajo el buen trabajo hecho al meter a Pardo pronto. Con el equipo bastante encerrado, meter a Elustondo por Agirretxe -el que empieza la presión- es un suicidio como así fue. Elustondo no mordió, se dedicó a incrustarse un poco más adelante de los centrales cerca de Markel.
Con su decisión, Montanier hizo que acabáramos perdiendo la hora cuando pudimos y debimos golear.



Montanier tenía razón. No era normal la ilusión que se generó en el entorno realista teniendo en cuenta que la plantilla era casi la misma que el año pasado. Ayer quedó claro que la culpa es nuestra por ilusionarnos con tan poco.

Aunque también puede ser culpa del técnico galo y es que, parafraseando a un grande como fue Sander Westerveld, :"Si no juegan los mejores, pasan estas cosas". El meta tulipán lo dijo en Hondarribia una noche de 2003 a la vuelta de Turín, ayer, nueve años después, pensé lo mismo.

Probablemente Montanier no conociera a la Real, igual que nosotros a él, antes de que le llegara la oferta para entrenarla, pero los que hemos visto a este equipo los últimos diez años, vemos que es la mejor plantilla de todos y que en ataque, tiene más variantes que el año del subcampeonato.

Ir al Camp Nou siempre es un suplicio para la Real. Ni siquiera la Real de Nihat, Alonso, De Pedro y Kovacevic pudo ganar a un Barça que fue sexto ese año, pero hay maneras y maneras, y la Real siempre elije la peor. El año pasado, un Athletic repleto de suplentes, perdió 2-0 en el Camp Nou y plantó cara, algo para lo que sólo hacen falta ganas y ayer es lo que faltó, las ganas de gustar, las ganas de devolver a una sufrida afición parte de su esfuerzo y apoyo y eso es imperdonable.

Montanier a lo suyo

Volvió a apostar por un once en el que había mejores jugadores en el banquillo que en el césped y a los tres minutos su castillo de naipes se desplomó. Con un doble pivote ultradefensivo e incapaz de generar fútbol, el planteamiento debía ser aguantar lo máximo posible. El mismo planteamiento que cuando puso el autobús frente al Real Madrid. Pues bien, se batió el récord. Si Higuain y Benzema habían dejado en evidencia el rácano planteamiento de Montanier antes de los diez minutos, ayer Puyol lo hizo a los tres.

'El Tiburón' se comió a Ansotegi en un salto y remató plácidamente el 1-0. No se habían situado todos en el campo y el Barça ya ganaba tras su primer ataque. En Italia se dieron muestras evidentes de debilidad en el juego aéreo y ayer se confirmaron. La Real tiene un agujero negro ahí.

Curiosamente no le vino mal a la Real el gol de Puyol. Tras el 1-0 llegaron los mejores momentos del equipo txuri urdin, los pocos destacables. Una gran jugada entre Griezmann y Prieto que acabó con centro del capitán no la pudieron aprovechar Illarra en semifallo ni Chory que no llegó por poco, pero la siguiente conexión entre el '8' realista y el uruguayo fue letal.

Prieto recibió el balón y se lo cedió a Illarra en tres cuartos de campo. Sacó la regleta y el cartabón y dibujó un pase genial a la espalda de Alves para que 'Chory' se quedara solo y fusilara a Valdés en el mano a mano.

Si es cierto que dura poco la alegría en casa del pobre, la Real es un equipo tercermundista y es que a los dos minutos, Messi ya había adelantado al Barça de nuevo. 'La Pulga' controló mal un balón en el área realista pero le llegó a Pedro. El canario se lo cedió a Messi que se vio encerrado por Mikel y Elustondo. Se marchó por fuerza de un Elustondo que sólo quería molestar, no quería llevarse el balón, y disparó. Si el pivote realista hubiera ido fuerte al balón, el 2-1 no habría subido al marcador en esa jugada, pero pasó lo de siempre.

El 3-1 llegó a los quince de juego. Un disparo de Messi fue taponado por Mikel González pero el rechace fue a la zona de Estrada que ni hizo intención de ir a por un esférico y que acabó en los pies de Tello. Mientras Elustondo, en posición vip, veía cómo Messi le ganaba la posición a Ansotegi, Tello puso un balón que Messi mandó a la red adelantándose a un Ansotegi que estuvo horrible ayer.

A poco del descanso Pedro se unió a la fiesta en otra jugada que desnudó a la defensa realista. Un centro desde el flanco derecho de Tello lo aprovechó el canario gracias a la ayuda de Ansotegi, Elustondo y De la Bella. El central de Berriatua se encontraba fuera de sitio, el pivote defensivo vio la jugada andando en su propio área y el lateral catalán, el que menos culpa tiene ya que fue a hacer la cobertura, dejó solo a Pedro a su espalda. Antes del gol de Pedro, ya había salvado San Claudio Bravo a la Real.

Tras el descanso, Chory Castro tuvo la primera del partido pero su derechazo se fue por poco. Llegaron las interminables posesiones del Barcelona con las paredes, los tacones y demás filigranas y en una de ellas, tras dos paredes entre Messi y Pedro al borde del área, Messi estuvo a punto de hacerle la manita a la Real.

Entonces entró en escena un fantasma del pasado, la maldición del equipo aspirina y es que, ¿qué mejor rival podía tener Villa en su reaparición? Pues uno de sus rivales favoritos y el equipo aspirina.

Nadie dudó de que el asturiano sería el que marcaría el quinto y así fue. Tras una genial jugada de Iniesta en la línea de fondo, el asturiano mandó un zurdazo imparable a las redes de la portería de Bravo.

Ahora diremos que la Liga empieza el sábado frente al Celta y no podéis estar más equivocados. El Barça es de nuestra liga desde el preciso momento en el que te toca jugar contra ellos dos veces al año. Para esto subimos, para jugar contra ellos de nuevo. 

Salvo sorpresa mayúscula, la Real será el primer colista de la Liga BBVA, nuestra liga. Se contaba con perder con el Barcelona pero no nos cansaremos de repetir, que lo importante es la manera de perder y Montanier y los chicos, eligieron la peor, la más sonrojante, la más vergonzosa.

El técnico galo decidió incluir en el once a De la Bella, Markel y Elustondo en lugar de a José Ángel, Pardo, Ros o Agirretxe y llevó convocado a Vela, por ser Vela, antes que a Ifrán que estaba mucho más enchufado. No es que se le acabe el crédito, es que hace tiempo que no lo tiene y no tiene pinta de que lo vaya a tener.

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