Liga BBVA



La bestial agresión de David Navarro a Cristiano Ronaldo ha reabierto el viejo debate sobre si hay que rearbitrar los partidos para sancionar esas acciones en las que los árbitros no ven todo lo que pasa.

Personalmente soy partidario de hacerlo para evitar con el cachondeo de los sospechosos habituales. Sergio Ramos puso ayer voz a lo que muchos pensamos aunque se le olvidó comentar que él tampoco es siempre un santo.

El de Camas dijo que están "cansados de centrales como Ballesteros" y tiene razón. Porque pase que Ballesteros se vaya al suelo con cada mínimo contacto que recibe, pero que vaya siempre con los codos por delante no. Ayer su compañero David Navarro agredió brutalmente a Cristiano Ronaldo y eso no debería quedar impune.

No importa que fuera Ronaldo o que fuera otro, la agresión de David Navarro merece una sanción ejemplar. Igual que la mereció el central cuando jugaba en el Valencia y salió de San Mamés en camilla después de agredir a Fernando Llorente.

Estamos cansados de Ballesteros, pero mucho más de tipos como David Navarro. La acción de ayer es complicada de ver para el árbitro porque le tapa un compañero y al ver la sangre en la ceja de Cristiano puede pensar que ha sido un golpe fortuito. De hecho visto en directo parece un golpe sin querer, pero viendo los antecedentes del central del Levante ¿Quién se atreve a decir que lo hizo sin querer?

David Navarro, como bien ilustra el diario As con un vídeo de sus mejores acciones, es sospechoso habitual, es muy reincidente y es alguien que no debería seguir jugando en la liga española. Siempre ha habido y habrá jugadores más o menos duros, pero lo suyo es de juzgado de guardia.

Porque estamos hablando de un tipo que saltó al campo en una tangana de un partido de Champions sólo para agredir a Burdisso para después marcharse corriendo como los niños en el patio.

Los Levante - Real Madrid suelen ser partidos calientes. El año pasado Khedira fue expulsado por un leve empujón que Ballesteros exageró como siempre. Pepe pisó a Xavi Torres para después pegarle con los tacos en la cabeza...en una jugada invalidada.

En el partido de vuelta Sergio Ramos agredió a Del Horno, por detrás, sin balón y Undiano sólo le mostró una tarjeta amarilla.

No sería bueno rearbitrar todos los partidos, no se podría poner amarillas en penaltis no pitados, pero las agresiones como estas no deberían quedar impunes. Ayer David Navarro jugó más de lo que debía jugar. Al Levante le pudo ir hasta mal que siguiera jugando...viendo que fue él quien hizo la falta que Muñiz vio como penalti.



El Real Madrid se impuso ayer al FC Barcelona por dos goles a uno y se alzó con el primer título de la temporada futbolística tras una final a doble partido espectacular.

Si el Barcelona se fue del Camp Nou con la sensación de que el 3-2 era injusto, lo mismo le pasó ayer al Real Madrid al descanso.

Los de Mourinho salieron enrabietados tras dos derrotas y un empate y sus ganas y ese punto extra de motivación, le hicieron comerse a un Barcelona aturdido desde el primer minuto. Adriano comenzó sacando mal de banda lo que era un augurio. Puede parecer una tontería pero que un lateral de su nivel en el partido más importante del verano cometa semejante error es una muestra de que no estaba en el partido, como después evidenció el lateral carioca.

Sin tiempo prácticamente para nada, llegó la primera polémica con una caída de Alexis Sánchez en el área cuando iba a rematar de cabeza. En directo pareció penalti claro de Marcelo que se olvidó del balón y empujó al chileno pero nadie del Barcelona, excepto Alexis, pidió la pena máxima. Poco después empezó el ciclón.

Fue 'Pipita' Higuain, el encargado de mandar el primer aviso al Barcelona. Un genial pase de Marcelo al hueco dejó al argentino solo delante de Valdés pero no pudo superarle. Si dijimos que la Supercopa salió viva del Camp Nou por el error garrafal de Víctor, lo justo es decir que si ayer se llegó con vida al descanso también fue por él ya que completó un partido estratosférico.

El propio Higuain no falló en la siguiente. Un pelotazo de Pepe se lo comió Mascherano y el argentino encaró y fusiló a Valdés para, desde el principio, darle una parte del trofeo al madridismo.

Ni siquiera por ese error se despertó el Barça que vio dormido, cómo Cristiano hacía el 2-0 tras una jugada brillante. Un nuevo error en la zaga culé, esta vez de Piqué, lo aprovechó el astro luso para llevarse de tacón el balón y llegar al área. Con Piqué inexplicablemente bajo palos en lugar de impidiendo el lanzamiento, Cristiano lanzó un derechazo que Valdés tocó y se coló por su escuadra. Si el meta culé no hubiera alcanzado a tocar el esférico, Piqué lo habría sacado, si Piqué hubiera ido a taponar el disparo nadie sabe qué habría pasado.

Adriano vio la roja por esta acción con Ronaldo
Con 2-0 en menos de veinte minutos parecía difícil que empeorase la situación pero lo consiguió Adriano. El lateral, que demostró desde el principio que no estaba en el partido y que fue titular por la baja a última hora de Alves, cometió un error de bulto al agarrar a Cristiano Ronaldo cuando el luso se marchaba. Se podía plantar solo delante de Valdés sí, pero se le había escapado el control, eso también es cierto. Poco antes, Mateu Lahoz, que sin ser decisivo volvió a evidenciar que no está para esto de arbitrar a primer nivel, anuló correctamente un gol de Pepe tras empujar el central portugués a Mascherano.

Parecía imposible que el Barça despertara y además tuvo que seguir sufriendo. Entró Montoya por un Alexis desaparecido y el Madrid volvió a tenerla en la contra, pero Mascherano estuvo de diez impidiendo un disparo de su compatriota Higuain a bocajarro.

Casi en el descanso y después de que el Barcelona hubiera por lo menos aparecido por el área de Casillas, apareció Messi. Primero fue un disparo de Iniesta que se fue a córner, después un centro chut del manchego que no supo empujar Montoya y al final el argentino. Un brutal lanzamiento de falta de la pulga se coló en la portería de Casillas y dejó el partido vivo a falta de cuarenta y cinco minutos.

Tras el descanso el Madrid le dio un punto de pausa necesaria al choque. Con Xabi Alonso canalizando el fútbol del Madrid y tocando todos los balones, pasó el primer cuarto de hora sin un solo momento de peligro para el santo. Pero pasado el cuarto de hora de la segunda parte llegó Pedro. El canario, el barcelonista más entonado en el inicio liguero, recibió un pase picado de Messi y se quedó solo delante de un Casillas que tuvo que aparecer para salvar a los suyos. El control del canario para quedarse delante del madrileño fue espectacular y su lanzamiento rápido no desmerece. Tampoco la parada de un Casillas que apareció, como siempre, cuando más se le necesitaba. El propio Pedro volvió a ser el ejecutor de la siguiente llegada. Se fue de Ramos por la banda y llegó al área pero su disparo lo atrapó Iker sin problemas.

Higuain volvió a fallar una ocasión cantada tras un pase genial de Xabi Alonso y el Barça murió matando o intentándolo al menos. El Madrid pecó de echarse atrás, como casi siempre, y el equipo de Tito, con 10 pudo arrebatarle el título.

Primero fue Martín Montoya el que se plantó delante de Casillas pero no pudo batirle y al final fue Messi el que puso el picante. El zurdazo del mejor jugador del mundo se fue por poco y la Supercopa, un año más, se quedó en casa del campeón de liga.

Tiempo de estrenos.

Fue una noche especial la de ayer para Luka Modric y Alex Song. Los dos últimos fichajes en llegar debutaron ayer. El croata, que llevaba 36 horas en el seno madridista cuando alzó la Supercopa, entró en tramo final y pudo matar el partido si, precisamente Song, no hubiera tapado su disparo. El camerunés entró por un Busquets agotado debido al esfuerzo de jugar con uno menos y dejó buenos detalles.

El Madrid apuntó en Barcelona y sentenció en el Bernabeu. Los dos goles de la ida, contando tres tiros a puerta, fueron decisivos. Ayer la primera media hora, el Madrid demostró que puede ganarle al Barça jugándole de tú a tú, que para algo tiene la plantilla más cara del fútbol mundial, que no hace falta salir a encerrarte y salir a la contra como hizo el año pasado para ganar en el Camp Nou. Ayer ganó el mejor, no hay duda, pero el Madrid perdió la oportunidad de hacerle una manita o un set al eterno rival...en la primera parte.

Tito consiguió lo que Pep nunca hizo y es perder en el Bernabéu. Además en su primer partido. No se puede ir contento por la primera media hora pero la segunda parte, con uno menos, es para sacar pecho. Tendrá que llevar bien el banquillo algo complicado si jugadores como Cesc no juegan minutos. No estaría contento ayer el de Arenys de Mar con su suplencia y sin jugar un minuto.




Tal día como hoy hace cinco años, fallecía en el Hospital Universitario Virgen del Rocio, Antonio José Puerta Pérez, la zurda de diamante del sevillismo.

Puerta, de 22 años, perdía la vida tras sufrir varios paros cardíacos durante el partido correspondiente a la primera jornada de la Liga 2007-2008 en el que su Sevilla le hizo un roto al Getafe ganándole por 4-1.

Tras aquel partido, José María del Nido afirmó que se había temido por la vida del jugador sevillista. Tras salir por su propio pie del césped, todo el mundo pensó que Puerta saldría de aquella. Sus compañeros pensaron que sólo sería otro mareo de los suyos -ya había tenido varios siendo jugador del primer equipo- pero desgraciadamente todos se equivocaron.

Ya en el vestuario, sufrió una nueva parada cardiorrespiratoria. Fuentes del hospital sevillano afirmaron que el joven jugador sufrió hasta cinco paradas aquella noche, la última en la amabulancia que le llevaba al campo.

Nunca olvidaremos dónde estábamos cuando Puerta se fue al suelo, tampoco dónde estábamos cuando conocimos la muerte del eterno 16. Porque más allá de su exquisita zurda, Puerta dejó un legado que consiguió unir a dos aficiones que se odiaban y que sólo él pudo unir. 

Falleció con su novia embarazada de un hijo -Aitor- que crecerá con gente como Martí o Maresca recordándole lo grande que fue su padre. El que se pudo ir al Arsenal y por unas cosas u otras, siguió defendiendo hasta la muerte los colores de su corazón. 

De Ramos a Cesc, pasando por Kerzhakov, Kaka' o Seedorf. Muchos han sido los homenajes que ha recibido el zurdo sevillista, pero especialmente notorios los de su amigo Ramos. El lateral de Camas celebró las dos Eurocopas y el Mundial con una camiseta con su cara, dedicó su primer gol después de la muerte al fallecido con una camiseta -por la que vio una amarilla- y nunca se olvida de él.

Como reza el himno del centenario del Sevilla: "Del Sevilla seré hasta la muerte". Y como dice el refrán. "Sólo muere quien se olvida" y Antonio sigue presente.

Eterno 16. 



El Real Madrid prácticamente decía adiós a la Supercopa con 3-1 en contra y Piqué y Messi solos delante de Casillas. Pocos segundos después, Di María empujaba a puerta vacía el 3-2 y le daba muchísima vida al madridismo.

Volvieron los clásicos y volvió como siempre. El FC Barcelona monopolizaba la posesión mientras el Real Madrid se atrincheraba atrás intentando cazar una contra milagrosa que no llegó nunca.

Mientras las interminables posesiones del equipo de Tito no llegaban a nada, la defensa del Madrid se endureció por momentos. Xabi Alonso, Albiol y Arbeloa vieron la cartulina amarilla en la primera parte en la que casi no se contabilizaron ocasiones del Barça y no se vio llegada alguna del Madrid. 

Al descanso se llegó con un par de ocasiones de Messi que el astro argentino no supo materializar ante la meta de un Casillas que no tuvo que hacer ninguna parada.

Tras los quince minutos en el vestuario el guión no cambió. El Barça movía y movía esperando a que el agotamiento madridista dejara un hueco. Pero fue Cristiano Ronaldo el que abrió la lata. El astro luso, que tuvo que dar una patada a Alexis en la primera parte para que supiéramos que estaba jugando, remató de cabeza un centro preciso de Özil a la salida de un córner e hizo el 0-1 ante la desesperación del Camp Nou.

Sin tiempo siquiera para ver la repetición, Pedro Rodríguez hizo el empate con un gran derechazo ante el que nada pudo hacer Casillas. El extremo canario se encontraba en posición adelantada aunque por tan solo unos milímetros lo que excusa al linier ya que ante la duda, hay que dejar jugar y él, evidentemente, no podía estar seguro. La jugada anterior al gol de Cristiano, el mismo linier se tragó un penalti claro de Arbeloa sobre Alexis por lo que tanto unos como otros pueden quejarse de la actuación de ese linier, que no de Clos Gómez, que estuvo bien.

Con el 1-1 el Camp Nou se enchufó y apareció un hombre que había dejado detalles en la primera parte pero que no había pisado las zonas importantes del campo. Apareció Andrés Iniesta que se puso el mono de faena. El de Fuentealbilla fue objeto de un clarísimo penalti por parte de Sergio Ramos, que no lo admitió claro, y que dio lugar al 2-1 de Messi.

Fueron los mejores momentos del Barcelona y en una obra maestra de 'Sweet' Iniesta, Xavi Hernández hizo el 3-1 sólo ocho minutos después del tanto de Messi. Con doce minutos por delante y el fútbol que se estaba viendo parecía evidente que no acabaría así el marcador. Todo hace presagiar que el Barcelona haría el cuarto...pero se topó con Iker. 'El Santo' salvó al Madrid de un 4-1 que le habría dejado sin Supercopa y Valdés le terminó de dar esperanzas al Madrid. Una contra fatalmente llevada por Cristiano, que le regaló el balón a Adriano teniendo dos compañeros, propició el gol. El lateral brasileño cedió a Valdés que, ante la presión de Di María erró el control. 'El Fideo' logró marcar a puerta vacía el 3-2 y deja la eliminatoria muy abierta.

Los madridistas se aferran a que un 1-0 les vale, los culés a Iniesta y es que si el '8' aparece, al Barça no se le puede escapar nada. Parece complicado que el equipo de Tito se marche sin marcar del Bernabéu, algo que no ha sucedido desde hace años. 


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